Otras Odiseas de los Giles: 5 películas argentinas que explican la crisisEspectáculos 

Otras Odiseas de los Giles: 5 películas argentinas que explican la crisis

El estreno (y el éxito) de “La Odisea de los Giles” (2019) no da la excusa perfecta para repasar la historia del cine argentino y su relación narrativa con las diferentes crisis económicas que atravesaron a nuestro país. A veces desde el lado de la parodia y el humor (¿hay otra forma de tomarse estos quilombos desestabilizadores?), otras tantas desde el drama o la trama criminal, los realizadores locales han sabido plasmar estas experiencias que nos afectan en conjunto, porque mal de muchos… Bueh, ustedes entienden.

  • NUEVE REINAS (Fabián Bielinsky, 2000)

    Marcos (Ricardo Darín) y Juan (Gastón Pauls) son dos estafadores que se conocen por casualidad y deciden unir fuerzas para llevar a cabo un timo mucho más grande y elaborado. Un viejo embaucador los “contrata” para vender una rara colección de estampillas (las famosas Nueve Reinas del título), una jugada arriesgada y peligrosa que terminará involucrando a una serie de extraños personajes y parientes de este dúo criminal. De la mano del debut cinematográfico de Fabián Bielinsky, el cine nacional del nuevo milenio deja de lado sus clásicas historias dramáticas y empieza a coquetear con los géneros y, sobre todo, con la manipulación de la audiencia, tan propia del thriller policial con foco en las “estafas maestras” donde nunca se sabe quién engaña y quién es engañado. Una comedia astuta y elegante como sus carismáticos protagonistas, que envuelve al espectador en un sinfín de idas y vueltas de la trama y una galería de maravillosos personajes. Acá hay muchos puntos en común con la odisea de Sebastián Borensztein, ya que nos deja entrever cuales son los verdaderos ladrones.  

    Ladrón que roba a otro ladrón…
  • PLATA DULCE (Fernando Ayala, 1982)

    La de 2001, no fue la primera crisis que atravesó nuestro país. El plan económico anunciado por José Alfredo Martínez de Hoz, el 2 de abril de 1976, fue el comienzo del fin para la estabilidad, los derechos sindicales, el desarrollo de la industria y el consecuente empobrecimiento de la población, entre otros desastres. Mientras los bancos se multiplicaban y la deuda externa alcanzaba valores irrisorios, el ingreso de los trabajadores caía en picada: este período tan especulativo se denominó “la época de la plata dulce”. En este contexto, Fernando Ayala pergeña uno de los mejores exponentes del cine nacional, una comedia dramática protagonizada por Federico Luppi, Julio de Grazia y Gianni Lunadei, centrada en dos socios que tratan de mantenerse a flote con su empresa de botiquines. Todo cambia cuando uno de ellos –Carlos Bonifatti (Luppi)- decide probar suerte en los negocios financieros tras reencontrarse con un viejo compañero del servicio militar. De entrada, el dinero empieza afluir con abundancia y su estatus de vida mejora notablemente, pero las cosas están a punto de cambiar, sacudiendo las vidas de los dos hombres.     

    ¡Arteche y la *beep que te parió!
  • BOLIVIA (Israel Adrián Caetano, 1999)

    La crisis también tiene otra cara: la del inmigrante ilegal que viene escapando de un peor pasar y tiene que hacerle frente a las humillaciones locales del día a día. Freddy (Freddy Flores) es un boliviano que dejó a su familia atrás en busca del bienestar para los suyos. Tras su arribo a Buenos Aires, y varios intentos fallidos, consigue trabajo como parrillero en un bar de San Cristóbal donde conoce a Rosa (Rosa Sánchez), una inmigrante paraguaya con la que comparte la constante discriminación y xenofobia de parte de los clientes, la mayoría porteños. Mientras la Argentina se va a pique entre la creciente corrupción, el problema del desempleo y el aumento de la pobreza, Adrián Caetano nos trae un relato de gente modesta que sólo busca mejorar su precaria situación personal y familiar.

    La mirada del otro
  • EL ABRAZO PARTIDO (Daniel Burman, 2004)

    Después de “Esperando al Mesías” (2000) y “Todas las Azafatas Van al Cielo” (2002), Daniel Hendler vuelve a hacer equipo con Daniel Burman para protagonizar esta comedia dramática que gira alrededor del personaje de Ariel Makaroff (Hendler), nieto de inmigrantes polacos en busca de su identidad cultural. El joven de clase media y origen judío quiere emigrar a Europa con vistas a mejores oportunidades laborales, pero su abuela sólo recuerda con horror el hogar que tuvo que abandonar por culpa de la persecución nazi durante la Segunda Guerra Mundial. Burman y Marcelo Birmajer, ambos responsables del guión, nos pasean por el microcosmos de la comunidad judía en la Argentina, representada en la galería comercial donde la mamá de Ariel (Adriana Aizemberg) se hace cargo de la pequeña tienda de ropa familiar, tras el abandono de su padre; y nos presentan esta idea de emigración, tan repetida durante las crisis de 2001.

    Que se vayan todos
  • MUNDO GRÚA (Pablo Trapero, 1999)

    Pablo Trapero debuta en la gran pantalla y, ya desde sus comienzos, decide retratar a la clase trabajadora argentina y sus avatares, en este caso, la precarización del trabajo y como la crisis económica también impacta en el seno familiar. Esta vez, el realizador se apoya en el blanco y negro para relatar la vida de Rulo (Luis Margani), un ex músico de los setenta que, en la actualidad -divorciado y desempleado-, trata de recomponer de a poco su vida, en el contexto de una economía que no lo favorece. Dispuesto a agarrar cualquier empleo que se le cruce, Rulo consigue una changa en el área de la construcción operando una grúa gigante, una tarea que no le resulta fácil y, además, saca a relucir todas sus ansiedades, sus temores, sus deseos y los sentimientos encontrados en torno a una existencia más simple que ya quedó atrás.

    A sol y sombra
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  • cine nacional

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