Fórmula 1: Leclerc, el príncipe de Ferrari que desató la euforia en MonzaDeportes 

Fórmula 1: Leclerc, el príncipe de Ferrari que desató la euforia en Monza


Los tifosi deliran con Leclerc, el monegasco rompió con los nueve años sin victorias de Ferrari en Monza Fuente: AFP

Las repercusiones de la victoria de
Charles Leclerc en el
Gran Premio de Italia no tienen freno. Los
tifosi descubrieron en
Monza que
Ferrari encontró a una auténtica estrella, de 21 años, que no solo terminó con la racha de nueve años sin victorias en casa: el monegasco enseñó temple y fortaleza conductiva para desbaratar los ataques del quíntuple campeón
Lewis Hamilton y con su manejo aguerrido y al límite empequeñeció a su compañero
Sebastian Vettel, cada vez más enredado entre errores y desatenciones. Leclerc, que venía de firmar su estreno como ganador en la
Fórmula 1 en Spa-Francorchams, selló una semana ideal e inflamó de euforia a la factoría de Maranello, que entre semana celebró sus 90 años.

Las características del dibujo del circuito de Monza y las virtudes de la potencia del motor Ferrari alimentaron una ilusión que Leclerc se encargó de convertir en realidad. Ensayó una exhibición y su extraordinario talento quedó expuesto en la pista, donde convivió con la presión de Hamilton y más tarde de
Valtteri Bottas, las espadas de Mercedes que pretendieron empujarlo a la equivocación, aunque debieron contentarse con completar el podio. “Nunca terminé tan cansado en mi vida. Fue un Gran Premio dificilísimo, esta victoria es un sueño hecho realidad. Ya fue un sueño la primera, imagínense este en Monza, delante de todo el público de Ferrari”, comentó quien una semana atrás estaba atribulado por la muerte del francés Anthoine Hubert, piloto de Fórmula 2 y con el que sostuvo varias batallas en las pistas.

Dónde izó la bandera y cómo lo hizo resaltan la capacidad de Leclerc, que después de los éxitos tendrá encolumnada a la
Scuderia, la misma que a comienzo de la temporada le pidió que no atacara a Vettel en Melbourne y que le cediera la posición al alemán en Shanghai, cuando la carrera apenas desandaba 11 vueltas. La tristeza mayor lo envolvió en Shakir, Bahrein -segunda parada del calendario-, cuando una pérdida de potencia del impulsor lo privó de sellar el primer éxito. Pero el joven con rostro de quinceañero y espíritu de guerrero no se desanimó y en Spielberg sostuvo una encarnizada pelea con Max Verstappen: el neerlandés lo relegó al segundo escalón del podio, pero el monegasco tomó nota. “Me ayudó a cambiar la manera de afrontar los duelos. Sabía que me mostraron la bandera negra-blanca [de advertencia] por moverme en la frenada”, destacó Leclerc, que forzó a Hamilton a salirse de la pista mientras intentaba superarlo por el externo en la segunda chicana.

El manejo aguerrido y sin fisuras, algo que no demostró Vettel en la temporoada -en las dos oportunidades que Hamilton lo llevó al límite cometió errores-, fue destacado por el piloto británico y reprochado por Toto Wolff, el jefe de Mercedes. “Son jóvenes agresivos y rápidos. Es verdad que me quejé por la radio, porque intenté evitar la colisión tomando la vía de escape en la Roggia. Tiene menos experiencia, pero en la lucha me enseñó que la próxima vez me comportaré en consecuencia como él lo hizo conmigo”, dijo Hamilton, que saludó a Leclerc apenas se bajó del auto.

“Sé que quieren algo más ajustado, pero le dije a Martin Brundle [expiloto de F.1 y actual comentarista de la TV] que tengo suficientes problemas que resolver como para buscarme otros con Michael Masi, el director de la carrera de la F.1. La carrera fue muy dura, tal vez por encima del límite, y la actuación de Lewis [Hamilton] fue fundamental para evitar el accidente. ¿Pero qué iban a hacer? ¿Sancionarían a una Ferrari que va liderando en Monza con cinco segundos? Ni pensarlo, porque entonces necesitaríamos escolta policial para salir del autódromo”, la irónica queja de Wolff.

Fueron 20 vueltas en las que Leclerc contuvo a Hamilton, que degradó los neumáticos en sus infructuosos ataques y ahí radicó una de las razones or las que le dio espacio a Bottas para que con gomas frescas ensayara el ataque. Menos incisivo que el británico, el finlandés no tuvo oportunidad de elaborar una estrategia para superarlo. Mientras con sus 21 años se defendía con fiereza, del otro lado Vettel -cuatro veces campeón del mundo-, en quien Ferrari depositó las esperanzas para volver a los días de gloria dibujaba otra actuación decepcionante: en la 6ta vuelta hizo un trompo como si se tratara de un novato y le sumó un reingreso peligroso a la pista, que la FIA no tardó en sancionar con un stop and go de 10 segundos.

Monza provocó que Ferrari descubriera en Leclerc a su nuevo héroe y también que Vettel perdió la motivación que lo convirtió en el pasado en un piloto estrella.

ADEMÁS

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Articulos relacionados

Leave a Comment