Vélez-Boca: el penal de Gago contra Zárate no cobrado y el abucheo del público contra el delanteroDeportes 

Vélez-Boca: el penal de Gago contra Zárate no cobrado y el abucheo del público contra el delantero


Mauro Zárate salió por Hurtado Fuente: LA NACION – Crédito: Daniel Jayo

El enfrentamiento entre
Vélez y
Boca tenía los condimentos naturales de que se jugaban tres puntos vitales para aprovechar la caída de líderes y perseguidores (Lanús, Argentinos y River). Pero había algo más, de un lado y del otro, que hacía todavía más atractivo a un partido siempre picante: la vuelta de
Mauro Zárate a Liniers y la primera vez que los ojos de
Fernando Gago veían en un campo de juego a la camiseta azul y oro como rival.

Previo a la acción, si había uno de los dos que tendría el foco de los hinchas velezanos, ese era Zárate. Lo más difícil ya había pasado sobre el final del semestre pasado: en la ida de los cuartos de final de la
Copa de la Superliga, los insultos -incluso- en medio de la entonación del himno nacional resultaron inolvidables. Un agobio que no se repitió de tal forma, pero que de todas maneras estuvo presente con diferentes cánticos este domingo. Flotaba el recuerdo de que, al ganar esa serie, el futbolista de 32 años se refirió a que el pase a semifinales la había conseguido “el equipo grande”.


Los hichas de Vélez le apuntaron a Vélez toda la noche. Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

Uno de sus desafíos era poder estar a la altura de la decisión de Gustavo Alfaro: que fuera el 9, un puesto que durante el ciclo siempre había sido cubierta por jugadores con oficio para la posición (Ábila, Benedetto, Soldano o Hurtado). Las pocas veces que Guillermo Barros Schelotto, con una idea mucho más ofensiva, lo utilizó de esa manera, no respondió. Al principio, lo sufrió: Abram y Gianetti le ganaron casi todas las pelotas aéreas y cuando le tocó desbordar (acción que está en su gen), enseguida tenía dos o tres rivales a los que no complicó. Aunque, es cierto, el xeneize tuvo su jugada más clara (la única) del primer tiempo en su cabeza.

El penal no cobrado a Zárate y su salida

En cuanto a Gago, las pelotas del local pasaron mucho por él, que se ubicó de 5. En el primer tiempo no influyó demasiado en un partido que se hizo muy trabado y pendiente de la actitud. De hecho, en los 20 minutos iniciales se dedicó a correr y meter, especialmente contra Reynoso, a quien le hizo varias faltas. Pero hubo pinceladas, de las que él sabe hacer: pases filtrados en el mediocampo, toques de primera que desarticulaban la presión y hasta un pelotazo preciso para la corrida al espacio de Bouzat, pero éste no lo aprovechó. Todo eso empezó a ampliarse en el complemento y, sobre todo, cuando la visita se quedó con 10 hombres por la expulsión de Fabra. Ahí, el volante fue un poco más claro que el resto.

Seguramente no haya sido un partido más para él: 199 encuentros con la camiseta azul y oro, y la primera vez que jugó en contra del club que lo vio nacer. Y si no llegó a los 200 fue por ese maldito tendón de Aquiles que se volvió a romper, lo sacó del campo en Madrid en la final de la Copa Libertadores contra River a poco de haber ingresado y derivó en la rescisión de su contrato.


Gago traba. El volante tuvo un buen partido. Fuente: LA NACION – Crédito: Mauro Alfieri

A la par, lo mejor de Mauro también estuvo en la segunda parte. Empezó a soltarse y encontrar su lugar en la cancha pivoteando y sacando a los de Vélez de la comodidad. Todo, en un período de ocho minutos: a los 5, le hicieron un penal que Loustau no cobró (justamente una carga de Gago sobre su espalda) y, a la siguiente jugada, conectó el córner de Reynoso; a los 8, un tiro libre que controló bien Domínguez; a los 13, un tacazo tras otro centro de Bebelo. Pero a los 26, llegó el momento de dejar la cancha para que entre Hurtado: lanzó insultos al ver el cartel electrónico y un estadio que explotó otra vez en su contra. Él respondió tocándose el pecho mientras se sentaba en el banco.

Lo de ambos no fue maravilloso en un encuentro que prometía más. Gago, con la soltura de siempre, fue de lo mejor del partido por claridad. Mientras que Zárate muestra tener muchas ganas de convertirle a su exclub, pero por ahora no lo logra.

ADEMÁS

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Articulos relacionados

Leave a Comment