Diego Villar. Fue campeón con Racing, estudió Excel y ahora vende golosinasEconomía 

Diego Villar. Fue campeón con Racing, estudió Excel y ahora vende golosinas


“Me preparé toda la vida para repartir la pelota, ahora lo hago para sacar adelante este negocio”, dijo el exjugador Crédito: Gentileza

En junio 2018, cuando se retiró del fútbol, decidió iniciarse en el negocio de las golosinas, rubro en el que su familia le había aconsejado invertir una vez que estuviera fuera de las canchas.
Diego Villar salió campeón con
Racing y
Arsenal, su última hazaña dentro del campo de juego fue conseguir el ascenso a primera división con
Aldosivi y para poder hacerse cargo del emprendimiento tuvo que tomar clases para manejar el paquete de Office.

“Jugué 20 años al fútbol profesional. Lo que habíamos ahorrado en ese tiempo decidí ponerlo en un negocio en donde pudiésemos trabajar con mi mujer y mi hijo”, dijo Villar a
LA NACION desde el local de golosinas que tiene en Mar del Plata. “Abrí cuando el dólar estaba a $24; hoy los precios están por las nubes. El último año los cambiamos tres o cuatro veces”, contó sobre el impacto que tiene la moneda norteamericana en los productos que vende.

“El proveedor llega con un precio que ya está estipulado por los fabricantes. Nosotros acá solo le ponemos el de venta al público según el costo del producto y el mercado actual”, explica el exfutbolista. La familia de su esposa Florencia, que ya estaba en el rubro, fue lo que lo impulsó para iniciarse como empresario y le enseñó a administrarlo. “Tuve que aprender sobre las computadoras. Tomé un curso de Excel para hacer las planillas, manejarme con la caja y la facturación”, agregó Villar.


El negocio de golosinas está ubicado en la calle Güemes 2600 y venden a mayoristas y minoristas Crédito: Gentileza

En 2001, el Pipa debutó con la camiseta de Newell’s Old Boys. En 2007 salió campeón de la Sudamericana con Arsenal de la mano de Gustavo Alfaro, en 2014 ganó el Torneo Transición con el Racing de Diego Cocca y antes de retirarse consiguió el ascenso a la Superliga con Aldosivi, uno de los equipos más grandes de Mar del Plata.

“Me gustaría expandirme, poner otro local acá, en Mar del Plata, en otras ciudades, pero reconozco que el país no está como a nosotros nos gustaría. Tenemos clientes mayoristas y minoristas:
vendemos caramelos, bombones, bocaditos, gomitas sueltas, lo que se te ocurra. Los clientes que compran al por mayor, suelen llevarse piñatas y bolsas armadas para cumpleaños”, describe.

Entre las golosinas que tienen en el local ubicado en Güemes al 2600 predominan los productos nacionales y los importados en menor escala: “La mayoría son locales, pero sí tenemos chocolates importados, aunque hay unos que no los podemos traer por las restricciones en Aduana”.

“Me preparé toda la vida para jugar un partido de fútbol y ahora estoy haciéndolo para sacar adelante este negocio que es más difícil que repartir la pelota en la cancha. Si tengo que pelearla por mi familia, lo haré”, indicó.

Desde que inició la temporada de verano, su presencia en el local se ha vuelto un atractivo más para los turistas que están de paseo por la ciudad. “Hay muchos que llegan y piden la foto. Yo los atiendo igual, no se la niego a nadie”, avisa, aunque reconoce que los clientes locales todavía se sorprenden cuando llegan a comprar piñatas o caramelos y los atiende él, a quien no hace mucho iban a mirar a la cancha.

Por:
Belkis Martínez

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