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Las ventas de obras de arte en subastas cayeron 14% en 2018

Las ventas de obras de arte en subastas cayeron 14% en 2018

La venta de arte en remates cayó un 14% en 2018, deteniendo la tendencia ascendente que había arrancado en 2016. En total, las casas de subastas argentinas facturaron 11.869.000 dólares, contra los 13.838.000 de 2017.

En el marco de la crisis económica y con la escalada del dólar, el movimiento en el mercado del arte se frenó: bajó tanto la demanda como el número de obras que salieron a remate, esperando tiempos mejores. Según los datos de Estimarte.com, sitio que releva las principales casas de subastas del país, se ofrecieron 5.373 piezas, contra las 6.087 del año anterior .

La venta de “19,10 a Bogotá”, de Rómulo Macció, marcó un récord. Se vendió a 183.232 dólares en la casa Roldán en noviembre de 2018, el precio más caro obtenido en subasta por una obra de este artista.

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“Obviamente la devaluación de la moneda afectó al mercado”, dice Federico Catz, director de Estimarte. “También hubo casi 1.000 obras menos a la venta, porque hay quienes eligen no ponerlas en plaza y esperar otro momento”, agrega.

Sin embargo, “las obras caras se vendieron. Porque no importan los momentos de crisis, las obras muy buenas siempre se venden”, destaca Catz.

“La abrupta suba del dólar, con la depreciación del peso en más de un 100%, atenta contra cualquier mercado”, señala, por su parte, Martín Sarráchaga, dueño de la casa de subastas que lleva su nombre y que cumplió 80 años en 2018. “El arte no deja de ser una industria y no puede escapar a la realidad económica del país: estamos metidos en un contexto complejo”.

El óleo “Cataratas del Iguazú”, pintado en 1947 por Antonio Berni, se subastó en Saráchaga y alcanzó un precio final de 141.780 dólares.

Para Sarráchaga, la baja en las ventas es “claramente un problema de demanda”. En el contexto complejo que describe, “la gente considera que no es un momento para vender por falta de demanda”, observa el rematador. “Cuando la demanda está sostenida y estable, las obras aparecen”.

De acuerdo a los datos de Estimarte, que recaba la información del sector hace 12 años, la facturación en subastas tuvo su pico en 2011, cuando se alcanzaron los 20,3 millones de dólares. Luego se dio una baja pronunciada que tuvo su piso en 2015, cuando las ventas apenas superaron los 7 millones de dólares. Los dos años siguientes fueron de recuperación. Pero ahora las perspectivas no son muy alentadoras.

“En el año 90, la relación entre el mercado argentino del arte y el brasileño era de 1 a 2,5: por cada dólar que se vendía en la Argentina, se vendían 2,5 en Brasil. Hoy es de 1 a 8”, asegura Sarráchaga. “Brasil tiene 11 pintores vivos que valen un millón de dólares, nosotros ninguno. No hemos trabajado en pos de internacionalizar el arte”, sentencia.

En enero del año pasado, un decreto presidencial modificó la Ley de Circulación Internacional de Obras de Arte buscando destrabar el mecanismo para sacar obras del país. “La ley es buena. Está pensada en función de los artistas vivos, para que puedan ir a eventos internacionales. También para que los compradores internacionales empiecen a mirar el sustento local”, dice Sarráchaga. Pero para él, la internacionalización se sostiene en base al mercado local. “Brasil dinamizó su propio mercado”, señala.

“Sin título”, de Tomás Maldonado, ocupó el cuarto lugar entre las obras más caras de 2018. Alcanzó los 91.616 dólares en un remate de la casa Roldán, en abril.

Récord para Macció

El óleo de Fernando Fader ,“Primavera”, alcanzó el mejor precio final en subastas en 2018: 354.450 dólares (bajada de martillo más impuestos), superando el precio más alto del año anterior, obtenido por “El Naranjero”, de Prilidiano Pueyrredón, vendido a 236.000 dólares.

Fader, quien formó parte del grupo de artistas Nexus en la primera década del siglo XX, es uno de los “clásicos” argentinos, quienes obtienen —junto con algunos “modernos”— buenos valores en los remates. “Del arte argentino que pasa por subastas, lo fuerte es hasta la década del 70”, señala Sarráchaga.

En segundo lugar se ubicó la obra “19,10 a Bogotá”, de Rómulo Macció. Los 183.232 dólares finales obtenidos representan un precio récord para este pintor, que murió en 2016. El récord anterior lo había obtenido por la obra “Domestique Ou Palais Noir (Díptico)”, que se vendió por 150.000 dólares en septiembre de 2017.

El interés por Macció, sobre todo por su obra de los tempranos 60, creció en los últimos años. También en el top ten de las subastas se encuentra su acrílico “Figura con perro”, que obtuvo el precio de 73.293 dólares. En todo 2018, se subastaron 23 obras de este artista.

El tercer lugar lo ocupó “Cataratas del Iguazú” de otro clásico, Antonio Berni. En la casa Saráchaga, la obra obtuvo 141.780 dólares.

El quinto lugar entre los cuadros mejor vendidos en 2018 lo ocupó “Amanecer en primavera”, una obra de Benito Quinquela Martín de 1961. Se subastó en Naón por 82.705 dólares.

Hasta hoy, la obra más cara de un artista argentino vendida en una subasta es “Concierto”, de Emilio Petorutti, rematada en Christie´s Nueva York por 794.500 dólares en 2012.


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