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En un mal día para los mercados emergentes, el dólar volvió a subir y llegó a $ 42,86

En un mal día para los mercados emergentes, el dólar volvió a subir y llegó a $ 42,86

La prioridad del Gobierno es, se sabe, mantener el tipo de cambio lo más tranquilo posible hasta las elecciones. Las herramientas que tiene a su alcance son la tasa de interés cada vez más alta que acepta pagar el Banco Central para absorber pesos a cambio de Leliqs, y -desde mediados de abril- la venta diaria de 60 millones de dólares que realizará el Tesoro. Supone, además, que los exportadores de granos deberán empezar a vender divisas en los próximos días.

Dólar y tasas, para arriba

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TIPO DE CAMBIO MAYORISTA

Y ZONA DE NO INTERVENCIÓN » En pesos


RENDIMIENTO LELIQ » Tasa, en % anual.


Fuente: BCRA
Infografía: Clarín

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En medio de ese escenario por cierto frágil, lo que las autoridades económicas y monetarias locales no pueden manejar es lo que ocurre en el exterior. Y ayer, precisamente, lo que pasó fuera de la Argentina desató un vendaval que se sintió con mayor o menor fuerza en distintos países, con un retroceso importante de las monedas emergentes contra el dólar.

En la región, el dólar subía en México (1,54%), Brasil (2,58%), Colombia (1,57%) y Chile (1,57%). La divisa también subía 4,94% contra la lira turca, la otra moneda que se sacudió en 2018.

Hay que reconocer que el peso argentino no fue la moneda más golpeada. Acá la suba del dólar fue de menos del 2%, pero en Brasil fue del 2,5% y en Turquía del 5%. El dólar terminó vendiéndose en los bancos locales a 42,86 pesos, aunque llegó a ubicarse arriba de los $ 43. Para absorber pesos, el Banco Central terminó pagando una tasa de interés promedio del 66,65%.

Pese al nerviosismo cambiario que se re instaló desde principios de febrero, el dólar avanzó 10% en lo que va del año, más o menos en línea con la inflación acumulada en el mismo período.

Esta semana hubo, además, dos hechos puntuales que pudieron incrementar la demanda de dólares. El Gobierno desembolsó pesos por el equivalente a 700 millones de dólares por el pago final de un bono atado a la tasa Badlar y un cupón de intereses del Bono de Política Monetaria.

Según información que manejan en el Gobierno, una parte de esos pesos se fueron a dólar y otra parte se reinvirtió en letras en pesos. Suponen que superados esos dos episodios, la demanda de divisas debería retroceder a los niveles promedio de estos días.

Eso sí, el mal humor generalizado que se desató ayer por malos datos en Alemania y un temor a enfriamiento económico en Estados Unidos sacudió a las acciones argentinas que cotizan en Wall Street, con caídas de más del 8% para el caso de empresas financieras, y a los bonos de la deuda, que cayeron cerca del 2% en promedio y provocaron un salto del 5% en el riesgo país, hasta los 768 puntos. Las cosas ya venían mal desde el jueves, cuando se supo de la detención del ex presidente de Brasil, Michel Temer.

Se terminó de disolver el optimismo que había despertado, el miércoles, el anuncio de la Reserva Federal de los Estados Unidos de que no habrá nuevas subas en las tasas de interés en ese país durante el resto de 2019.

Aunque reconocen que el escenario internacional es desafiante, en el Gobierno consideraron que fue justamente lo que ocurrió afuera del país lo que sacudió al mercado.

“Lo que pasó hoy con el dólar en Argentina es totalmente disparado por la economía global, específicamente, los temores de una desaceleración mayor del nivel de actividad a punto tal de entrar en una recesión” explican en reserva.

Recodaron que el tipo de cambio había arrancado con una suba muy empinada en las primeras operaciones del día pero a la tarde se fue tranquilizando.”Esto puede obedecer a que ocurrió lo mismo en EEUU: la sensación es que los emergentes no serán tan afectados como en otras crisis globales porque hoy están más equilibrados” dice un economista de diálogo diario tanto con el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne como con la cúpula del Banco Central.

Los funcionarios aceptan que serán cruciales los próximos datos de inflación. Reconocen que el de marzo y el de abril no mostrarán una desaceleración sensible del IPC, y ponen todas las fichas en mayo.

El problema con la inflación es que puede mover a los ahorristas a exigir más tasas de interés a los bancos para renovar sus depósitos. Y si no lo logran, podrían optar por pasarse directamente a dólares. De hecho, los depósitos en dólares crece, pero muy lentamente. Están cerca de los 30.000 millones de dólares.


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