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Encontraron el origen del olor a podrido que invadió a Buenos Aires

Encontraron el origen del olor a podrido que invadió a Buenos Aires

El olor nauseabundo que invadió a la Ciudad este viernes a la mañana provenía de una jabonera ubicada en Valentín Alsina, en la Lanús, informó el Servicio de Emergencias de la Ciudad.

Un fuerte y desagradable olor se expandió por varios barrios porteños y alarmó a los vecinos. Sin embargo, las autoridades salieron a aclarar que la situación no era perjudicial para la salud. “No es algo por lo que hay que preocuparse”, aseguró a TN Raúl Garnica, director de Defensa Civil de la Ciudad.

Tras adelantar que el hecho se originó en una fábrica de jabón, Garnica explicó que la situación se acentuó por un fenómeno metodológico denominado inversión térmica que no permite que circule el viento.

Además, el funcionario señaló que por los llamados de los vecinos lograron detectar que el olor provenía del sur bonaerense. Luego, tras comunicarse con el municipio de Lanús determinaron que “el problema es con una jabonería en esa zona, ya que no hay casi viento y los olores no se disipan“.

Parte del componente de los jabones se produce con vísceras y huesos de animales por lo que está prohibido que las empresas del rubro acopien este material ya que se puede producir emanaciones como la de este viernes.

Inversión térmica

El meteorólogo de TN, Matías Bertolotti, sostuvo que la situación se agravó por un fenómeno conocido como inversión térmica: cuando, contrario a lo que suele pasar, la temperatura sube en las alturas en vez de bajar.

Bertolotti indicó que esta particular condición climática genera una cápsula que no permite que se renueve el aire lo que hace que se concentren olores que salen, por ejemplo, del Riachuelo, del basurero Don Torcuato o los arroyos contaminados.

En resumen, la inversión térmica se produce al estacionarse en altura una nube de aire cálido que impide que el aíre frío -que se ubica más abajo y concentra los contaminantes- circule, un efecto que se acentúa en invierno, cuando la temperatura en el suelo baja. Es una situación que se presenta a menudo en ciudades como Santiago de Chile o México.

El olor va a desaparecer

Tanto Garnica como Bertolotti concordaron en que el olor va a pasar. Al respecto, Cindy Fernández, del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), explicó que efectivamente a medida que suba la temperatura se elevará “el tapón” del aire y circulará más fluidamente.

Vecinos de Pompeya, Parque Patricios, Barracas y Boedo (sur) e incluso del centro porteño, como Recoleta y Balvanera, se quejaban desde las primeras horas de este viernes en Twitter por el fuerte olor desagradable con el que amanecieron.


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