Sebastián Wainraich: “El código más importante es creerte lo que hacés”Espectáculos 

Sebastián Wainraich: “El código más importante es creerte lo que hacés”

Calle Florida. Hora pico. Sebastián, un conductor de radio, recibe una de las noticias más motivadoras de su carrera, una entrevista soñada, acá, ahora. Salta, levanta los brazos y puños en clave de victoria. Lo consiguió y es momento de disfrutar. “Está feliz”, diría Riquelme. Bueno, casi feliz.

Ese es el nombre de la nueva serie argentina escrita y protagonizada por Sebastián Wainraich -sí su personaje se llama igual que él, aunque en ningún episodio se pronuncia su apellido-, que se estrena este viernes 1 de mayo a Netflix.

“Casi feliz” nos muestra un costado muy humano para un personaje tipo, un hombre de alrededor de cuarenta años, que llegando a la mitad de su vida se encuentra con una serie de debates que no puede resolver, como la separación de Pilar (Natalie Pérez), su ex esposa y madre de sus hijos con quien se plantea volver; su carrera en la radio; y las paradojas del ego, la fama y un costado de falencias, bastante sensible.

“Esta serie va a salir en todo el mundo. Es argentina, porteña pero para mí universal: porque habla de un hombre que está a mitad de la vida, que tiene un montón de conflictos y dilemas que son muy familiares para el que la mira”, cuenta Sebastián Wainraich en diálogo con Filo.News. “A diferencia del teatro, que cuando vas a trabajar todavía tenés que hacer la función, es distinto porque la serie ya está hecha, sólo me tengo que sentar en el sillón a verla. Me tiene muy contento, estamos entusiasmados con el producto por cómo quedó y hasta ahora las repercusiones suelen ser buenas. Estaba un poquito ansioso, y se me sumó un poquito de presión, porque la gente me escribe diciendo: ‘estoy esperando que llegue el viernes como loco’; pero eso es algo que me genero yo, aunque hay que dejarlo y que esté todo bien, es como un fantasma que me invento”, añade.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa

Sebastián se mueve en un mundo de ficción pero su planeta simpatiza con el nuestro, el que está detrás de la pantalla -rompiendo la cuarta pared– y es por eso que la elección del nombre del personaje (y más de una similitud con el autor de la tira) se vuelve un juego, que trasciende de los límites de lo ficticio y genera curiosidad en el espectador. “Está la verdad, y LA verdad”, dirían en “Los Simpson”.

Del 1 al 10, ¿qué tan parecido o diferente es al personaje? “Número no sabría cuál poner pero sí en qué me diferencio. El personaje está separado, yo no. Ambos tenemos dos hijos (varón y mujer) pero él tiene mellizos. Sus vínculos son muy distintos. Sebastián tiene todos vínculos que lo aturden, que no lo dejan vivir en paz, ni con su hermano (interpretado por Peto Menahem), sus padres (Hugo Arana y Adriana Aizemberg), su ex pareja (Natalie Pérez), sus hijos, su productor (Santiago Korovsky); los míos son mucho más sanos. Al Sebastián de la serie le sale casi todo mal, y yo no me quiero poner en ese lugar porque sería un ingrato. Y cuando tengo algún tema por resolver lo puedo manejar en terapia, sin spoilear Sebastián tuvo mala suerte”, cuenta el actor, quien coincidentemente interpretó a un terapeuta en “Solamente vos”, tira protagonizada por Adrián Suar, quien además tiene una aparición en la serie.

Actor, conductor y comediante, hincha de Atlanta. Sebastián Wainraich dio sus primeros pasos en el medio comunicacional argentino como notero de los programas Indomables y Arde Troya, para luego destacarse en TVR, Duro de domar, Kitsch TV, y tomar la posta de Jorge Ginzburg en La Biblia y el Calefón. Es conductor de Metro y medio (frecuencia 95.1) con Julieta Pink y  Pablo Fábregas. En su plano personal, está en pareja con la conductora, locutora y humorista, Dalia Gutmann, y tienen dos hijos: Kiara y Federico (los tres participan en la serie). 

Siempre rodeado de humor, que como cuenta, dedicarse a ello se dio de manera natural. “En el colegio secundario me di cuenta que era la manera de comunicarme con el mundo. Cuando empecé a trabajar en los medios y a escribir a los dieciséis años, cada vez que hacía algo inmediatamente se iba para el lado de la comedia. Me salía naturalmente. En la serie si bien me inclino para la comedia también voy hacia otros matices, y me parece también un proceso natural. Las historias me llevan para ese lado”, destaca.

Que el personaje principal de “Casi Feliz” sea un conductor conocido de radio, al que lo frenan en la calle para pedirle fotos no es la única similitud con Wainraich. La serie, es dirigida por Hernán Guerschuny, cineasta que trabajó con él (y con Carla Peterson, quien también tiene una participación) en “Una noche de amor”.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa

Desde el elenco y los actores invitados, hasta la inclusión de guiños alusivos a sus unipersonales “Wainraich y los frustrados” y “Frágil”; la serie coquetea con lo real para pasar a un plano más profundo el de un personaje que se replantea su presente a partir de situaciones cotidianas a las que se les da una vuelta de tuerca con  un humor ingenioso, invita a reflexionar y desmitificar debates actuales -como la gordofobia, el sexo, el amor romántico, la profesión, los vínculos y el ser feliz- y se destaca por buenas interpretaciones.

“Escribir y componer la serie fue un proceso muy lindo”, expresa Wainraich, y recuerda su primera reunión, al ser convocado -junto con Hernán Guerschuny- por Alejandro De Grazia, uno de los productores. “Empezamos a armar el mundo que queríamos contar para este personaje, qué planetas y qué personas lo iban a rodear, y a partir de eso empecé a escribir los capítulos. Se los mandaba a Hernán, él me hacía alguna corrección, charlábamos mucho. Fue un proceso muy lindo, sin saber todavía que iba a ser para Netflix. En la mitad del proceso, Alejandro nos dijo: ‘Va a estar en Netflix la serie’. Y fue una cosa casi milagrosa“, menciona, así como se lo ve en la imagen de la portada, en pose de emoción.

“Desde ahí seguimos trabajando con la misma pasión, seriedad y profesionalismo pero sabiendo que ya teníamos pantalla y nada más ni menos que Netflix. Fue un proceso divertido, para nada estresante porque no teníamos una fecha que nos perseguía, ni hubo esa presión que sucede muchas veces cuando escribís o grabás, para nada. Fue divertido: pensar en qué actores nos iban a acompañar, a quiénes íbamos a invitar para estar en un capítulo. La verdad fue un proceso hermoso”, añade.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa

El elenco se completa con Lucas Wainraich, sobrino del protagonista, Carla Peterson, Julieta Díaz, Juan Minujín, Adrián Suar, Pilar Gamboa, Leticia Siciliani, Gustavo Garzón, Dalia Gutmann, Benjamín Amadeo, y más.

“Casi feliz”, producida por Hc Films & Tiger House y con música de Miranda!, cuenta con 10 episodios y es uno de los contenidos nacionales que desembarca en el gigante de streaming, como “Go! Vive a tu manera”, “Apache: la vida de Carlos Tevez”, “No hay tiempo para la vergüenza”, “Puerta 7” y “Fangio: el hombre que domaba las máquinas”. Otro de los contenidos que llegan en tiempos de cuarentena pero que se vuelve ideal para entretenerse durante el aislamiento, social, preventivo y obligatorio contra el coronavirus.

  •  ¿Qué tan autorreferencial es la serie?

A esta altura ya no lo sé. Aseguro que no es autobiográfica. Es un mundo que me suena parecido y familiar, puede que algún capítulo esté basado en un episodio de mi vida real pero es todo ficción.

El disparador, la situación o algún diálogo pueden ser ciertos pero la libertad que te da la ficción es inventar el mundo que vos querés. Puede empezar en algo verdadero pero de ahí voy para donde quiero. 

  • ¿Cómo tomaste la decisión, si es que lo hiciste vos, de ponerle el mismo nombre a tu personaje?

Tomé la decisión en conjunto con Hernán (Guerschuny). Lo pensamos bastante, un montón de veces y nos pareció lindo como un copeteo con la realidad para generar esa pregunta: si es autobiográfica. 

Me pareció que estaba bien, ya que el personaje trabaja en la radio y hace monólogos. Ponerle otro nombre me parecía raro. Nunca se dice el apellido, sólo es Sebastián, y me parece que está buenísimo.

  • ¿Cómo te sentís al actuarlo, que te nombren y reconocer esa cercanía con el personaje?

Me sentí espectacular, me divertí muchísimo. Me encantó hacerlo, jugar con otros matices de la comedia. Me acuerdo que los últimos días del rodaje me agarró una nostalgia aplanadora -hablando de aplanar curvas-, pensar: “Se termina”. 

Se me fue esa sensación, por suerte. Tampoco pensaba que el mundo iba a ser esto. Hoy recuerdo ese rodaje y sé que la pasé genial,  me dan ganas de hacer otra temporada, escribir y volver a grabar. Me sentí muy bien.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa
  • ¿Te imaginaste que la serie se iba a estrenar en medio de una pandemia, momento insólito a nivel mundial?

No, es inédito. Nos muestra lo incierta que es la vida. La serie la terminamos de grabar el año pasado, hace un año exactamente -el 30 de abril- y era impensado creer que algo así podía pasar. Y eso que somos gente paranoica, que tiene conspiraciones pero jamás hubiera pensado que íbamos a estar todos encerrados en nuestras casas por una pandemia. 

  • Con lo cual llega en un buen momento para acompañar la cuarentena. Es ahí donde se ve la importancia del trabajo artístico.

Desde ese lado está buenísimo. Tampoco creo que era una serie que dependía de la cuarentena pero creo que viene bien porque te reís, la pasás bien y porque además te cuenta una historia que no tiene que ver con esto, estamos sobre informados, es todo monotemático, y me parece buenísimo para poder escapar de eso.

  • ¿Cómo pasás la cuarentena?

Como puedo. Todos los días hago el programa de radio desde mi casa, más la casa y los dos hijos, así que lo tengo muy cargado. Estoy agotado en realidad. No me aburro para nada, tengo mucha actividad, estoy haciendo un montón de cosas y ahora estoy ansioso y a la expectativa con la serie.

  • ¿Cómo fue ese proceso de selección de actores?

Fue una charla con el equipo de casting y con Hernán. Sobre Natalie no tuvimos dudas desde el principio. Yo la conocía de haberla visto un par de veces. Una vez seleccionada, nos juntamos, charlamos, le propusimos el personaje y se copó. Estuvo buenísimo porque además de ser muy buena actriz, tiene mucho oficio también ya que trabaja desde hace muchos años y la verdad que lo hizo excelente. 

Armamos en ese mundo estable a Natalie; a los dos chicos que hacen de mis hijos que son geniales y creo que van a ser la revelación; a Santi Korovsky que interpreta a mi productor (Sombrilla), me parece desopilante, además de que de por sí la contextura física a comparación con la mía me parece graciosa. Está también Lucas Wainraich, que es un gran actor y después mi sobrino, hace del operador técnico de la radio con un personaje muy parco, que nada le importa, como que no le gusta estar ahí.

Aparece también Peto Menahem como mi hermano, en dos capítulos que son algunos de mis favoritos, creo que están geniales. Hugo Arana y Adriana Aizemberg como mis padres que la rompen. 

Después están todos los actores invitados, que vinieron a comprometerse con el personaje, no a cancherear, a hacerse los graciosos,  ni a hacer un cameo. Y tuvimos a los mejores. Adrián Suar, Julieta Díaz, Carla Peterson, Pilar Gamboa, Dalia Gutmann, Juan Minujín, Benja Amadeo, de todo.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa
  • Al lanzarse el trailer llamó mucho la atención también la aparición de Wos.

Ahí quiero bajar un poco la expectativa. Me encanta lo que hace Wos, con mi hijo lo fuimos a ver el año pasado (al Luna Park). Obviamente, tiene muchos fans y seguidores y al principio hubo mucha expectativa creyendo que iba a ser la serie en la que aparece Wos todo el tiempo, y aparece un poquitito en un capítulo.

  • ¿Le contaste a tu hijo que Wos iba a participar de la serie? ¿Cómo reaccionó?

Mis hijos aparecen en la serie. Ambos interpretan a los hijos del personaje de Julieta Díaz, pero mi hijo no habla. Les dije que iba a aparecer Wos pero sabe que aparece poquito.

  • La serie busca desmitificar problemáticas y debates actuales como la gordofobia, el sexo, el amor romántico, los vínculos, la profesión, el ser feliz ¿cómo te llevás con (y vivís la) deconstrucción?

La vivo. Trato de involucrarme revisando mi pasado, pensamientos establecidos y que nunca me cuestioné. Justamente el otro día, Carolina Duek, una de las columnistas del programa, habló sobre la gordobofia. Crecimos burlándonos de los gordos, de los homosexuales, de la suegra, de las minorías. De hecho yo lo viví en el colegio primario, en cuarto grado un compañero me dibujó una cruz esvástica en el cuaderno de música, y un chico de nueve años ni sabe lo que significa eso.

Algo que está buenísimo de esta época es que nos replanteamos todo, nos preguntamos todo y después cada uno encontrará sus respuestas. Creo que a la comedia no hay que meterle moral, levantar el dedito y decir ‘esto está bien o mal’ pero sí por lo menos me llama la atención que siempre la risa sea hacia las minorías. Hoy ya hay cuestiones que no me causan gracia prefiero hacer comedia desde otro lado, cuestionando más las cosas, reírme más de mí, y meterme con las mayorías.

Sebastián Wainraich
  • ¿Qué tan difícil es hacer reír?

No tengo idea. Como la mayoría de cosas en la vida, existe una regla no sabría cómo explicarlo con palabras pero si me mostrás un chiste, un monólogo, una escena, te podría decir con total humildad qué para mí podría funcionar y qué no. Después que funcione o no, obvio que me puedo equivocar. Hay algunas fórmulas. Me parece que el trabajo es fundamental: escribir, ensayar, probar. A eso se le agrega la mínima pizca de talento o capacidad para hacer reír, que tiene que ver con la verdad, que vos te creas eso que estás diciendo para que el espectador también pueda verlo. 

El esfuerzo del actor y la actriz es hacerte creer que eso es verdad, a pesar de que vos sepas que estás en tu casa viendo una serie. Me parece que en el teatro es todavía más complejo, por que uno puede pensar: ‘Estamos en Corrientes y Talcahuano, ¿de qué me estás hablando?’. Dentro de los ámbitos del arte me parece que lo más importante. Creerte lo que estás haciendo para trasladar esa verdad al espectador es el código más importante que tenés que ganar.

  • ¿Cómo sos vos de público, qué cosas te hacen reír?

Me hace reír la gente que me rodea. Ya partiendo de Dalia y mis hijos, que son muy graciosos, me río con ellos. Esto no significa que tenemos una vida ideal, porque también nos peleamos. Peto Menahem me hace llorar de la risa. Julieta y Pablo en la radio, también. Tengo mucha suerte en ese sentido.

  • En la serie vemos a tu personaje interactuar con su yo personal y con la fama, con el ego, ¿cómo es tu relación con la fama? ¿y cuándo tomaste dimensión de decir “soy famoso”?

Qué palabra famoso, ¿no? Siempre supe que ser conocido, o famoso, fue consecuencia del trabajo que hago y lo agradezco porque el vínculo con el oyente de radio es muy cercano y muy cariñoso y es algo que está buenísimo.

Hay otro tipo de relación que es la gente que te ve y no sabe bien quién sos y se producen momentos así incómodos. Te dicen: ‘Vos sos alguien, decime quién sos’. Y vos les tenés que decir y al final no te conocen.

No tengo demasiado rollo con la fama. Me puede incomodar a veces cuando me piden una foto y estoy con mis hijos, que quedan de lado, pero después no tengo demasiados problemas. El vínculo con el oyente de radio está buenísimo. Y muchas veces nos vemos beneficiados con canjes, entrás a un lugar y te atienden bien; es verdad que tiene sus costados que no están tan buenos pero tiene un montón que sí.

“Casi feliz” | Foto: Gentileza de prensa
  • A lo largo de tu carrera, tuviste algún momento a lo “estoy entrevistando a Paul McCartney”, así como le pasa a tu personaje? 

Buena pregunta. A nivel internacional no. De lo que es el medio argentino entrevisté a los más capos pero a veces no pasa tanto por los nombres sino por la profundidad que logra la entrevista, por los temas que se van tratando. Por ejemplo, con Julio Chávez siempre me gusta hacer las notas en la radio y me parece un gran invitado. 

  • ¿Sentís que a lo largo de tu carrera has creado o se creó un personaje de vos?

En la radio soy yo pero es un personaje porque es exagerado lo que hago aunque no deja de ser cierto. Hay como una dualidad ahí. 

También tiene que ver con la imagen que los demás tienen de uno, que no lo podés controlar sino que lo hacen los demás y son ellos quienes lo van formando. Se genera un mundo en cada ambiente en el que nos movemos y uno tiene un rol allí; eso no significa que sea hipócrita ni falso. 

  • En la serie vemos muy presente el fútbol, ¿alguna vez hiciste alguna locura o dejaste algo de lado por un partido?

Sí, soy un boludo. Una vez falté al casamiento de una prima por ir a la cancha pero se casaba en Paraná igual. Después se separó, con lo cual estuve bien.

Así como esa tengo miles. Como los horarios de los partidos cambian todo el tiempo, organizo mi fin de semana con respecto a eso. No lo digo con orgullo pero me pasa eso, no lo voy a reprimir. 

  • ¿Qué es la felicidad para vos? ¿qué te hace feliz?

No tengo idea lo que es la felicidad. Me parece que es una palabra muy grande, que hay una presión para que seamos felices y disfrutemos.

La felicidad es estar de acuerdo con uno mismo, en todo. Hacer las cosas que uno quiere, estar bien rodeado, tratar de ser honesto con uno mismo. Es un quilombo todo esto que estoy diciendo, no es fácil. Parte desde lo más básico. A veces pongo el fuego para hacer asado, y estoy bien, veo las brazas y cómo se van quemando y me hace bien.

La felicidad es también un viaje, no me quiero hacer el minimalista pero me parece que es eso, buenos momentos.

Sebastián Wainraich, actor, conductor y comediante presenta en Netflix “Casi Feliz”, una serie de diez episodios que escribió y protagoniza. Una buena opción para disfrutar en cuarentena. 

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