Grooming: qué es y cómo se denuncia

‘Grooming’ es la palabra que se usa para definir el acoso sexual a menores en Internet y agrupa las acciones de un adulto que, a través de cualquier medio digital, intenta acercarse y persuadir a un niño o a un adolescente, ya sea para conseguir videos o fotos, para extorsionarlo, y a veces con el fin último de poder encontrarse para abusar sexualmente de él. 

¿Qué tan extendida está esta práctica delictiva? Uno de cada tres chicos sufrió una situación de este tipo en Internet, según datos de la organización Grooming Argentina. Además, la Argentina está entre los 10 países con mayores cifras en casos de acoso sexual online a niños y adolescentes.

En muchos casos, los adultos incluso crean perfiles falsos para acercarse a la edad de los chicos de los que intentan abusar. “En los últimos dos años el ‘grooming’ ha alcanzado una proliferación notable. Nosotros lo vemos cerca del 200 por ciento”, afirma Hernán Navarro, abogado y director de Grooming Argentina. “Lamentablemente aún conviven muchos de estos casos en la cifra negra: hay casos efectivos de ‘grooming’ que no llegan a la justicia”.

¿Cómo se comportan? “Son depredadores sexuales que saben cómo ganarse la confianza y desde ahí ejecutar distintas variables de manipulación, tales como la amenaza, la extorsión y el encuentro físico”, describe Navarro.

En la Argentina, cada 13 de noviembre se conmemora el Día Nacional de la Lucha contra el ‘grooming’, ciberacoso o acoso a menores por Internet tras la sanción de la Ley 26.904 que describe al ‘grooming’ como un delito penal. Pero la organización apunta que el desconocimiento en muchos casos conlleva a la no denuncia. “Es muy importante que estemos atentos, porque denunciar el ‘grooming’ es cortar con el abuso”, avisa Navarro.

La baja en el rendimiento escolar, las fluctuaciones en los estados de ánimo, el estar conectado hasta altas horas de la noche, el ocultamiento de dispositivos móviles y la insistencia al querer conectarse pueden ser algunos síntomas de que un niño esté sufriendo ‘grooming’.

Es fundamental entablar el diálogo, no revictimizar a esa potencial víctima adjudicándole la culpa, no bloquear a los perfiles de los ‘groomers’, no escrachar el perfil del agresor, y sobretodo no hacerse pasar por nuestros hijos e hijas víctimas”, dice Navarro, porque en ese caso en los procesos judiciales “no habría víctima, si no una persona adulta que habla con otra persona adulta”.

El ‘groomer’ puede ser alguien del entorno del niño o niña, o un adulto que aleatoriamente llega hasta el perfil en redes sociales de la víctima a la que pretende acosar, y le manda un mensaje para establecer contacto.

“Fue el coordinador de viajes de primaria de mi nena. Ella tenía 11 años en ese momento”, cuenta Valeria, la mamá de una víctima de ‘grooming’ que prefiere mantener oculta su identidad. “Se fueron de viaje y él tenía los teléfonos de los chicos, así que de esa forma entraron en contacto”, dice sobre el inicio de la pesadilla que vive su familia.

“Le pregunté a ella y me terminó confesando que sí, que él le mandaba mensajes por Instagram, por WhatsApp, que le había propuesto un juego de preguntas y respuestas. Las preguntas eran todas sexuales”, expresa.

Automáticamente, Valeria denunció la situación. “Hay mucha desinformación del tema y primero parecía como que mañana mismo ya lo iban a ir a detener. Pero ya pasó más de un año y el caso sí ha avanzado, porque mi hija tuvo cámara Gesell. Hasta el día de hoy mi hija sigue con el tratamiento psicológico, y a mí también me trataron”, relata.

Grooming Argentina lanzó una aplicación llamada GAPP, que permite denunciar un caso en tiempo real con sólo un botón.

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