35 años de Nada personal: Soda Stereo y cuando empezó el temblorEspectáculos 

35 años de Nada personal: Soda Stereo y cuando empezó el temblor

Este 21 de noviembre se cumplen 35 años del lanzamiento del álbum Nada personal, de Soda Stereo, con hits como Cuando pase el temblor, Nada personal y Juego de seducción. Ese 21 de noviembre, el disco se editó en vinilo y en cassete. Para ser cd, debería esperar hasta 1991.

Sin dudas, fue el disco bisagra para Soda, el que les abrió las puertas de todo el continente americano, empezando por Chile, y que generó la Sodamanía, con escenas de histeria adolescente que se repetían en todos los países por los que empezaron a girar. El éxito tomó a todos por sorpresa, incluidos los propios músicos de la banda, Gustavo Cerati, Charly Alberti y Zeta Bosio.

Nada personal abría con el tema homónimo, escrito en letra y música por Cerati, y tenía un estribillo simple pero inolvidable: “Nada personal, oh, oh, oh”. Simple, pero efectivo. Fuerte, al medio.

Cuando pase el temblor, Soda Stereo

La canción del disco Nada personal, y uno de sus mayores hits.


A la hora de describir las canciones en los primeros reportajes, Gustavo Cerati decía que “Son más negras y funky, con mucho ritmo y una atmósfera más densa. Para las letras estuve buscando algo distinto, más intimista y con cierta atracción por un efecto agridulce con la música. Los arreglos fueron muy trabajados entre los tres, y veo una mayor riqueza temática. Es un álbum osado”.

El disco también significó la consagración definitiva de Soda Stereo ante el público argentino y la crítica cayó rendida a sus pies. Las actuaciones en vivo del trío eran demoledoras y el carisma de Cerati era un imán para los miles de fanáticos.

La grabación de Nada personal se hizo en los estudios Moebio, con Mariano López como técnico. El objetivo fue lograr un sonido grande y poderoso, con un sistema de “cámaras naturales” que requirió bastante experimentación, incluso al punto de grabar cada parte de la batería de Charly Alberti por separado. Fue complicado, pero los resultados demostraron que valió la pena.

La tapa de Nada personal, el álbum de Soda Stereo.

Los músicos invitados fueron el Zorrito Von Quintiero en teclados y Gonzalo “Gonzo” Palacios en saxos. Además, Richard Coleman colaboró en la producción del sonido de las guitarras.

El arte de tapa fue diseñado por Alfredo Lois, que cambió el logo del grupo y se inspiró en la distancia y el anonimato que le sugería la frase del título del disco. Su directiva fue imprimir con colores “lavados” en vez de plenos, pero sólo se respetó en una de las cinco series, cada una levemente diferente en tonalidad.

Antes del lanzamiento, algunas canciones del álbum tuvieron mucha difusión en las radios y se generó tanta expectativa que los pedidos de disquerías fueron de 20 mil unidades, más de lo que había vendido el trabajo anterior. Luego hubo una importante campaña de promoción, que se reflejó en ventas que treparon hasta ser Oro, Platino y Doble Platino.

Soda Stereo y esos raros peinados nuevos.

A fin de año, Soda Stereo arrasó en las encuestas de las revistas de rock, triunfando en las categorías de Mejor Grupo, Mejor Guitarrista (Gustavo), Mejor Bajista (Zeta), Mejor Tema y Mejor Disco de 1985.

Con “Nada personal” quedó en claro que el grupo estaba a punto de lograr la consagración nacional, cada vez con más shows y más poder de convocatoria. Además, en el verano de 1986 se lanzó el álbum en Chile, adonde viajaron por primera vez en mayo, poco después de presentar el disco en cuatro shows en el estadio Obras.

El disco contó con un video de Cuando pase el temblor, que se filmó en el Pucará de Tilcara. Al año siguiente fue nominado como uno de los cinco mejores del mundo en la 12ª Reseña Mundial de Cine, Televisión y Video. Atravesó una selección de 150 videoclips en español y compitió con 400 de todo el mundo.

Soda Stereo, en la previa del recital en la 9 de Julio, en 1991.

Los otros cinco nominados fueron Paul Simon, John Fogerty, Genesis y Duran Duran, que ganó.

En abril de 1986, 22 mil espectadores reventaron las cuatro funciones en que presentaron oficialmente el disco en el Estadio Obras. En la primera de las funciones se grabó un video de larga duración, que saldría editado como Nada Personal en Obras unos meses después.

Juegos de seducción

Gustavo Cerati, en la gira Me verás volver, de Soda Stereo, en 2007. Foto Archivo Clarín

Juegos de seducción es el sexto tema del disco, en realidad en el vinilo y en el cassette abría el lado B.

La génesis de la canción puede encontrarse encontrar en una historia de las tantas que se cuentan en el rock, que no sabemos si son ciertas, pero que alcanzan para convertirse en mito. Parece que en un recital durante la época en que Soda presentaba su álbum debut Gustavo miró al público y le llamó la atención una chica adolescente que estaba lookeada de una forma muy particular, al estilo dark de The Cure. A Cerati le encantó el look. Fue a hablar con la chica después del show, y le ofreció que se convirtiera en la estilista de la banda, para que marcara qué peinados y vestuario debían usar. La chica, de 15 años, se llamaba Anastasia Chomyszyn, pero todos la llamaban por su apodo, Tashi.

Gustavo y Tashi pronto se pusieron de novios. Acá viene la parte incomprobable, pero audaz. A ambos les gustaba en la intimidad los juegos de rol. En uno de ellos, Gustavo hacía de mayordomo y Tashi hacía de su ama. Este sería el disparador de Juegos de seducción

Danza rota

Es el cuarto tema de Nada personal, un disco que si bien no dejaba de lado los ritmos bailables del primero, sí se ponía más exigente en lo musical y también más profundo en lo letrístico. Esta canción también pertenece a Cerati en letra y música. ¿Qué decía la letra? Algo así: “Las luces me queman la cara. No te puedo hallar, ¿cómo salir de este castigo? Soy prisionero de un ritmo cruel, aquí estoy, resquebrajándome. Hay anarquía en mis movimientos y al mismo tiempo alguien los controla. Se van cayendo mis ligamentos. Yo no puedo ser libre sin vos. Dame una pista, algún rastro para hallarte. Estoy bailando una danza rota, quisiera escaparme”,

Cuando pase el temblor

Gustavo Cerati y Zeta Bosio, en un recital en Chile en 1997. Foto AP

Aquí está la primera apertura de Soda Stereo hacia sonidos folclóricos. Cuando pase el temblor es un carnavalito pop, con los teclados del Zorrito Fabián Quintiero asemejando un sikus, y se convirtió en uno de los más grandes hits de la banda.

Para hacer el famosísimo video de esta canción, que dirigió Alfredo Lois, eligieron el Pucará de Tilcara, unas ruinas en el noroeste argentino a las que Cerati solía ir con su familia desde niño. El videoclip, con su particular mezcla entre el look dark de la banda y los paisajes andinos, consiguió altísima rotación a lo largo y a lo ancho de Latinoamérica. Es la canción que los Soda más interpretaron en vivo, y fue incluida en todas las giras a partir de los finales del tour de presentación del primer disco (mediados de 1985), hasta la gira “Me verás volver”, en 2007.

Estoy azulado

Zeta Bosio y Charly Alberti, emocionados al final del primer show de “Soda Stereo-Gracias Totales”.

Más allá del juego de palabras entre estar al lado de alguien o azulado, por el color, la canción incorpora una introducción jazzística en la que aparece una persona que estuvo ligado a Soda durante toda su carrera, Richard Coleman, que además de aportar su instrumento firma el tema junto a Cerati.

La historia es conocida: cuando el trío estaba en sus inicios quisieron incorporar a Richard como cuarto integrante. Incluso llegaron a ensayar algunos temas que él había compuesto. Pero en determinado momento, Coleman les dijo que siguieran solos, que la banda eran ellos tres. Después siempre estuvo cerca. Formó Fricción con Cerati, fue guitarrista de las bandas solistas de él, y es el guitarrista del espectáculo Gracias Totales-Soda Stereo que estaban llevando a cabo Zeta y Charly por todo el continente y que se retomará después de la pandemia del coronavirus.

WD

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